Actualizado: 23-02-2021
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RESUMEN:

INFORME SEMESTRAL Feb./2021

Las previsiones de crecimiento de la economía de la Región de Murcia para 2021 se realizan en un clima de elevada incertidumbre y en el marco heredado del año 2020 con la continuidad de algunas de las medidas restrictivas adoptadas sobre la actividad económica y la movilidad de los ciudadanos para hacer frente a la pandemia del coronavirus COVID-19, que consisten básicamente en el confinamiento perimetral de los municipios, la paralización de las actividades económicas (hostelería, restauración y actividades artísticas, recreativas y de entretenimiento) y el toque de queda, bajo el nuevo estado de alarma declarado por el gobierno central hasta el 31 de mayo.

Bajo estas circunstancias tan adversas (elevada tasa de positividad, sistema sanitario casi colapsado, expansión del confinamiento) y ante la ausencia de un calendario definido en España sobre la estrategia de vacunación contra el COVID-19 se presentan dos escenarios de predicción para 2021 en función de la evolución de la pandemia, las medidas restrictivas impuestas y su duración. Ambos escenarios se caracterizan por la ralentización de la intensidad de la recuperación contemplada a finales del año anterior, siendo el segundo escenario donde se prevé un menor crecimiento puesto que se considera que prácticamente durante la primera mitad del año 2021 se registrará un balance más negativo lastrado por los efectos de la pandemia y el retraso en la estrategia de vacunación frente a la enfermedad. Así, en el escenario favorable se estima una previsión de crecimiento del VAB regional para 2021 del 5,9% frente al 7,4% del conjunto nacional. En el escenario alternativo con un menor control sobre la enfermedad el efecto rebote será sensiblemente menor y se estima una tasa de crecimiento del VAB regional del 4,6% frente al 5,9% nacional. La previsión de crecimiento del VAB para el año 2022 mantiene la senda de desaceleración del ritmo de recuperación hasta el 4,1%, algo más de un punto inferior al previsto en el ámbito nacional, por lo que en ambos contextos la recuperación apenas compensará completamente el fuerte retroceso experimentado en 2020 con caídas del VAB de -8,2% en el ámbito regional y del -11,0 en la economía española.

El impacto económico del shock de oferta y demanda generado por la pandemia durante el año 2020 no ha sido homogéneo ni entre las diferentes ramas de actividad ni en el tiempo. Así, desde la perspectiva sectorial se ha registrado una notable diferencia entre los sectores con una paralización total o casi total de su actividad (comercio, hostelería, restauración, cultura), incidencia intermedia (textil, calzado, plástico) y una baja incidencia o incluso un cierto impulso de su actividad (agricultura, informática, actividades sanitarias). Desde la perspectiva temporal, los efectos más recesivos se han concentrado en los dos primeros trimestres de 2020.

Actualmente la mayoría de los indicadores disponibles corresponden al año 2020 y recogen los efectos devastadores de la pandemia con una intensa contracción de la actividad tanto desde la óptica de la demanda como de la oferta. Los componentes de la demanda interna muestran una acelerada caída, principalmente, en el ámbito del consumo de las familias puesto que se registran caídas del -24,3% en la matriculación de turismos y del -7,3% en el índice de ventas de comercio al por menor en 2020. Por el lado de la inversión, también se refleja su desplome con un retroceso del -12,0% en el índice de producción industrial (IPI) de bienes de equipo durante 2020. No obstante, la caída experimentada por el índice de producción industrial (IPI) general en 2020 en la Región de Murcia es notablemente inferior a la registrada en el ámbito nacional, -2,5% frente al -9,1%, respectivamente.

Por su parte, la demanda externa también muestra un notable descenso influido por el deterioro del comercio mundial y registra un retroceso en términos reales de las exportaciones totales del -9,6% en el periodo enero-octubre.

En el caso de las importaciones el desplome es de mayor envergadura y experimentan una fuerte caída en términos reales del -26,6% en el periodo enero-octubre debido al comportamiento recesivo tanto de los bienes de consumo (-15,0%), de los bienes de capital (-0,6%) y, sobre todo, de los bienes intermedios (-29,2%) En el mercado laboral, según los datos de la EPA durante 2020 la población ocupada decreció a una tasa moderada del -1,1% que estuvo compensada por el ligero aumento del 0,2% en el sector servicios y las modestas caídas en el sector industrial y agrario del -1,5% y el -2,7, respectivamente. Sin embargo, el mayor proceso de destrucción del empleo se produjo en el sector de la construcción registrando una caída del -10,3% de la población ocupada.

Respecto al número de parados se registró un aumento del 10,9% en 2020 impulsado básicamente por el incremento registrado en el sector industrial (70,6%) y el sector servicios (24,5%), situándose la tasa de paro regional en el 16,2% frente al 15,5% registrado en España.

Si atendemos a los datos de afiliación a la Seguridad Social se registra una leve disminución del empleo del -0,4% como consecuencia del comportamiento destructor del sector servicios y el industrial. Así, en el sector servicios se reduce el número de afiliados el -1,1% y en la industria el -0,5%. Por el contrario, los sectores agrario y construcción compensan estas caídas con un aumento de la afiliación del 2,2% y el 0,4%, respectivamente. seguido de los servicios con la reducción del -1,1% y la industria con el -0,7%.

Atendiendo al último dato disponible de afiliación correspondiente al mes de enero de 2021 se registra un leve aumento del 0,7% muy por debajo del 2,8% obtenido en el mismo mes de 2020.

Desde la óptica de la oferta, atendiendo a los resultados de las previsiones en las cuatro grandes ramas de actividad, se estima que en 2021 el mayor crecimiento se produzca en las actividades de la construcción con un crecimiento del 10,1%, seguido del sector servicios con un aumento del 6,0%, las actividades industriales con una recuperación del 5,2% y, en menor medida, el sector agrario con un crecimiento del 2,2%.

En lo referente a las actividades agrícolas, ganaderas y pesqueras en la Región de Murcia a lo largo de 2020 no han influido, de manera tan notable como en años anteriores, los factores climatológicos y la disponibilidad de recursos hídricos; no obstante, su trayectoria sigue presentando un bajo grado de predictibilidad debido a la dispar evolución de los indicadores que intervienen en el sector.

A la espera de conocer los datos de cierre de ejercicio para importantes variedades, la información disponible de avances de producciones presenta unos resultados muy dispares según los productos. Considerando, en la mayor parte de los casos, los avances correspondientes hasta el mes de noviembre, los productos que observan una variación del dato acumulado respecto al año anterior más positiva son la sandía (10,2%), el limón (16,9%) la coliflor (9,5%), la alcachofa (1,5%) o la almendra (12,9%).

En el otro lado de la balanza, con diminuciones en la producción, se encuentran variedades como el melón (-19,2%), el albaricoque (-11,3%), el tomate –con un descenso del más de 20%, según los datos hasta octubre–, la lechuga (-5.5%), la naranja (-2,2%), la manzana de mesa (-9,2%), así como una extensa lista de otros productos, como uva, aceituna y diversas producciones de cereales (trigo, avena, cebada, centeno). En relación a las producciones ganaderas, los datos disponibles hasta noviembre revelan que la única variedad que ha mostrado un incremento de producción ha sido el porcino (11,9% de aumento en el peso total sacrificado) mientras que el resto de producciones –bovino, ovino y caprino, principalmente– describen descensos de distinta intensidad.

Una vez más, la información sobre ocupación en el sector agrario regional se presta a distintas interpretaciones, puesto que se aprecian tendencias contrarias según la fuente. Los datos de la Encuesta de Población Activa del cuarto trimestre de 2020 reflejan una disminución de empleo agrario del 5,2% respecto al mismo trimestre del año anterior; mientras que la media anual supone un descenso de ocupación en el sector del 2,7%. Sin embargo, la afiliación a la Seguridad Social del sector agrario en sus distintos regímenes, nos muestra una cifra en diciembre que es un 2,2% mayor a la de doce meses antes; y, si se considera la media anual, se observa un aumento de la afiliación del 2,1%. Por otra parte, los datos de diciembre del Movimiento Laboral Registrado reflejan un aumento del paro registrado sectorial del 43,0% respecto al mismo mes del año anterior; mientras que si se consideran los promedios anuales el crecimiento observado en el paro registrado agrario es del 17,6%.

Respecto al comercio exterior, con información hasta octubre, los datos relacionados con el sector agrario son positivos ya que la sección 1 (Animales vivos y productos del reino animal) muestra un incremento del acumulado del año del 2,8%, y la sección 2 (Productos vegetales) aumenta un 10,8%.

Con todo lo anterior, se estima que en 2020 el VAB agrario de la Región de Murcia ha sufrido una ligera contracción, alrededor de un -1,5%, previéndose que en los dos próximos años experimentará un aumento, en torno al 2,2% en 2021, y un punto menos en el siguiente.

Por lo que se refiere a las actividades industriales (incluida la energía), tal como se avanzó en las previsiones de junio, la industria regional cerró el año 2020 con una importante caída (próxima al -5,5%) que, no obstante, fue menos intensa a la experimentada por su homólogo nacional y al descenso del PIB regional. El mayor peso en la Región de Murcia de las actividades relacionadas con Alimentación, bebidas y tabaco o productos químicos y farmacéuticos, por ejemplo, por ser consideradas esenciales o por generar productos cuya demanda ha crecido al amparo de la pandemia, justifica este comportamiento.

Según las actuales previsiones, al finalizar el bienio 2021-2022, se espera que las actividades industriales recuperen los niveles previos al inicio de la pandemia. El crecimiento medio se situaría en torno al 4%, siendo más intenso en el presente ejercicio y atenuándose en 2022.

El Índice de Producción Industrial (IPI), tras crecer en diciembre (1,4) frente al crecimiento en España (2,9%), para el conjunto del año 2020 la Región de Murcia registra un descenso del -2,5% (-9,1% en España), siendo la segunda Comunidad con menor caída.

Por destino de los bienes, tomando como referencia las variaciones en el conjunto del año, las caídas son generalizadas, aumentando solo el índice de Bienes intermedios (1,0%) y Productos energéticos (2,2%).

En el caso del sector energético regional existe una cierta complejidad. Por un lado, se observa el mencionado aumento del 2,2% en el Índice de Producción Industrial en contraste con el descenso del 6,2% de su correspondiente nacional. Por otra parte, otros indicadores presentan una tendencia distinta. Así, con datos hasta noviembre, se aprecia un descenso de las exportaciones energéticas del orden del 35,8%; y, en este caso con información hasta septiembre, una disminución del 2,2% del transporte de graneles líquidos desde el puesto de Cartagena.

Los descensos más importantes son los observados en Bienes de consumo duradero (-16,1%) y Bienes de equipo (-12,0%), Bienes de consumo (-8,6%) y Bienes de consumo no duradero (-7,7%) experimentan descensos también significativos. En España, todos los índices presentan variaciones negativas, particularmente importantes en Bienes de consumo duradero (-13,5%) y de Bienes de equipo (-15,4%).

Las cifras de la EPA, promedio de los cuatro trimestres, muestran un descenso en la ocupación industrial regional en el conjunto del año 2020 del 1,1%, frente a la caída del 2,9% en España. Por su parte, los afiliados en alta a la Seguridad Social en la industria de la Región de Murcia cayeron, en valores medios mensuales, un 0,9% en 2020, aunque crecen un 0,1% en el mes de enero de 2021. Por su parte, los flujos de comercio, acumulados hasta noviembre, evidencian un descenso de las exportaciones del 8,9% y del 25,9% en las importaciones. Los intercambios de Productos energéticos y del Sector del automóvil son los que sufren caídas más intensas (superiores al 20%). Por el contrario, las exportaciones del grupo Alimentación, bebidas y tabaco crecieron un 7,3% y las de Bienes de consumo duradero un 1,4%.

La matriculación de vehículos industriales encadena en diciembre el tercer mes de caídas anuales, si bien el descenso (-2,1%) es menos intenso al de noviembre (-12,2%) y octubre (-43,0%). La variación en el conjunto del año muestra un fuerte descenso del 15,3%.

En resumen, se confirma el descenso en el valor añadido de las actividades industriales en 2020, aunque esta caída será menor a la de la industria en España. De cara al próximo bienio, se retomará la senda de crecimiento, previéndose un aumento del 5,2% en 2021 y el 3,8% en 2022..

Las actividades de la construcción durante 2020 se estima que han registrado un notable deterioro con un descenso del -12.5% frente al -15,9% nacional, sustentado tanto por el componente actividad residencial como en el componente de la obra pública. Así, en el ámbito de la actividad residencial los indicadores muestran un desplome muy intenso como lo pone de manifiesto el descenso del -24,5,0% de las viviendas visadas durante el periodo enero-noviembre o la caída del -12,3% de las viviendas iniciadas en el periodo enero-septiembre. Sin embargo, el comportamiento opuesto se ha registrado en la evolución de las viviendas terminadas con un incremento del 109,1% en el periodo enero-septiembre.

Por lo que respecta al componente de la licitación oficial según el Ministerio de Fomento el desplome es muy intenso con un descenso del 90,1% en el periodo enero-noviembre, cifras muy similares a las registradas por SEOPAN donde el retroceso es algo inferior y alcanza el 70,8% en el conjunto del año 2020. La reducción de la actividad ha tenido su impacto en la evolución del empleo del sector que se ha reducido en 2020 el -10,3 según los datos de la EPA, dato que contrasta con el ligero aumento del 0,4% registrado en el número de afiliados a la Seguridad Social del sector.

Aunque existe un contexto de incertidumbre generalizada, aún así las previsiones para 2021 apuntan hacia un importante efecto rebote con un crecimiento del 10,1% que dependerá en gran medida de la recuperación de la licitación de obra pública.

Finalmente, en el caso de las actividades terciarias en el que coexisten un heterogéneo grupo de actividades se prevé un descenso del -8,9% del VAB en 2020. Atendiendo a los principales subsectores, en transportes y comunicaciones se observa una evolución dispar según cada actividad. El transporte aéreo de pasajeros muestra una drástica reducción del -80% en el periodo enero-noviembre. El transporte marítimo también observa una clara contracción, aunque de mucha menos intensidad, con una disminución del -3,0% en el total de tráfico de mercancías en el puerto de Cartagena.

El transporte de mercancías por carretea es la única actividad que arroja resultados positivos, puesto que, considerando los datos hasta el tercer trimestre del año, se aprecia un ligero aumento interanual del 1,4% en relación las toneladas transportadas con origen o destino en la Región de Murcia, y ello es debido al aumento del transporte intrarregional, puesto que el interregional y el internacional experimentaron descensos del 3,1% y del 14,3%, respectivamente.

Por lo que respecta al subsector comercial y turístico también se registra un comportamiento muy recesivo como consecuencia del efecto de la pandemia sobre las operaciones turísticas y las restricciones de movilidad actividad comercial. Así, la cifra de negocios del sector se reduce el -2,6% en el periodo enero-noviembre (en España el descenso es mucho más pronunciado, -16,2%), mientras que el número de pernoctaciones y viajeros registran en 2020 una reducción del -66,2% y -59,4%, respectivamente.

En lo concerniente al comportamiento de la Administración Pública regional durante los tres primeros trimestres de 2020 ha experimentado un aumento de los ingresos no financieros del 12,6% mientras que los gastos no financieros han crecido el 5,0%, especialmente los ligados al gasto sanitario y educativo, compensando el intenso deterioro registrado en las actividades terciarias de mercado.

En línea con este descenso de la actividad terciaria el empleo en el sector ha descendido el -1,1% durante 2020 según el registro del número de afiliados a la Seguridad Social, aunque atendiendo a los datos de la EPA se registra un ligero aumento del 0,2%.

En síntesis, la previsión de crecimiento de la economía regional para el bienio 2021-2022 contempla un escenario de moderado efecto rebote con un crecimiento regional liderado por la recuperación de las actividades de la construcción alcanzando en 2021 el 5,9% y en 2022 un ritmo algo inferior del 4,1%, cifras marcadamente inferiores a las previstas para la economía española del 7,4% y 5,4%, respectivamente. Por tanto, la recuperación de los niveles de actividad existentes en 2019 no se producirá hasta el ejercicio 2022.