Actualizado: 21-12-2018
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RESUMEN:
La actualización de las previsiones de crecimiento de la economía regional en términos de VAB presentan para el trienio 2018-2020 un escenario de crecimiento caracterizado por una gradual ralentización de la actividad desde el 2,8% de 2018 hasta el 2,1% de 2020. Esta desaceleración de 0,7 puntos porcentuales será algo más acusada durante el año 2019 estimándose una ralentización de 0,4 puntos porcentuales respecto a 2018, contribuyendo todos los sectores a dicha reducción, especialmente las actividades de la construcción.

INFORME SEMESTRAL Dic./2018

La actualización realizada en diciembre de las previsiones de crecimiento de la economía de la Región de Murcia para 2018 mantiene prácticamente los mismos resultados que se presentaron en junio, estimándose un aumento del VAB del 2,8% frente al 2,7% del conjunto nacional, poniendo de manifiesto una ligera desaceleración respecto al año anterior (0,4 y 0,2 puntos porcentuales, respectivamente). Sin embargo, se prevé que la ralentización del crecimiento en 2019 y 2020 sea algo mayor de la avanzada en el anterior informe de junio, estimándose un crecimiento del VAB del 2,4% y 2,1%, respectivamente, aunque se mantendría un leve diferencial positivo de crecimiento (0,1p.p.).

Los datos coyunturales disponibles en 2018 muestran que la dinámica expansiva de la economía regional comienza a mostrar cierta debilidad tanto desde la óptica de la demanda como de la oferta. La demanda interna muestra algunos síntomas de agotamiento, principalmente, en el ámbito del consumo de las familias como lo señala el aumento del 4,5% de la matriculación de turismos en el periodo enero-octubre, casi seis puntos inferior al registrado en el mismo periodo del año anterior. Por el contrario, se registra una leve mejoría del índice de ventas de comercio al por menor que creció el 1,5% en el periodo enero-octubre, superior al 0,6% registrado en el mismo periodo del año anterior. Por el lado de la inversión, también se muestra una cierta atonía como lo refleja la evolución del índice de producción industrial (IPI) que experimenta un crecimiento acumulado hasta octubre del 1,0%, frente a un crecimiento del 10,5% en el mismo periodo del años anterior. Por su parte, la demanda externa también modera notablemente su dinamismo respecto al año anterior y registra un ligero retroceso en términos reales de las exportaciones del -0,6% y un aumento de las importaciones del 5,9% según los datos acumulados hasta septiembre. En el ámbito laboral, durante los tres primeros trimestres del año, según la Encuesta de Población Activa (EPA), el empleo aumentó a un ritmo del 1,5%, registro este muy inferior al 3,7% del año anterior. Por su lado, el número de parados se ha reducido el -6,8% en los tres primeros trimestres, cifra algo inferior al -8,1% registrado en el mismo periodo del año anterior lo que sitúa la tasa de paro en el periodo en el 17,1%. Si atendemos a los datos de afiliación a la Seguridad Social acumulados hasta octubre, se observa un crecimiento del empleo algo superior del 3,1%, pero también notablemente inferior del registrado en el mismo periodo del año anterior que fue del 4,4%. Desde la perspectiva sectorial, el sector que genera empleo a mayor ritmo es el de la industria con un incremento del 5,0%, seguido de la construcción (4,8%) y servicios (1,7%), mientras que el sector agrario destruye empleo a una tasa del -4,2%.

Desde la óptica de la oferta, atendiendo a los resultados de las previsiones en las cuatro grandes ramas de actividad, se estima que en 2018 lideren el crecimiento las actividades de la construcción (6,4%) seguida del sector industrial (2,7%), consolidándose en el trienio 2018-2020 el sector constructor como principal impulsor del crecimiento regional.

Las estimaciones de crecimiento de las actividades agrícolas, ganaderas y pesqueras implican, como rasgo estructural, un grado de incertidumbre muy elevado, y la constatación de resultados muy diferentes según productos. Por otra parte, el problema del déficit hídrico continúa y las lluvias torrenciales del otoño han tenido un efecto muy negativo en algunas zonas del territorio regional. Según los avances de producciones, la mayor parte de la información disponible al cierre de este informe se refiere al mes de septiembre, observándose, como se ha señalado, una gran diversidad de resultados, con saldos muy distintos según variedades. Los productos que han mostrado una evolución más expansiva son los cereales, tanto el trigo como la cebada y la avena, con incrementos del 11,5%, 27,8% y 15,8%, respectivamente. También han mostrado una dinámica muy positiva otros productos como el melón (22,4%), la uva de vino (25,3%), satsumas (83,1%), peras (4,4%) o la lechuga (7,4%, con datos hasta agosto). Entre los productos que han mostrado un descenso de producción destacan la sandía (-28,8%), las patatas (-14,4%) y la almendra (-8,1%). En cuanto a las producciones ganaderas, con datos hasta agosto, destaca el incremento de producción en caprino (10,3% de aumento en el peso total sacrificado) mientras que ha habido una ligera reducción en el caso del ganado porcino (-1,4%).

Como en otras ocasiones, los datos sobre ocupación en el sector agrario regional son algo contradictorios. La EPA del tercer trimestre de 2018 refleja una reducción del 4,2% respecto al mismo trimestre del año anterior; sin embargo, la afiliación a la Seguridad Social del mes de octubre es un 0,1% mayor que la del ejercicio anterior. En relación al Movimiento Laboral Registrado, con datos hasta noviembre, se aprecia un descenso del 7,0% en el paro registrado sectorial.

La previsión de crecimiento para el sector agrario de la Región de Murcia es de un 1,1% en el año 2018, estimándose que se mantenga este débil crecimiento en 2019 e incluso una leve desaceleración en 2020.

En lo concerniente a las actividades industriales (incluida la energía), se prevé una clara desaceleración, en sintonía a la prevista para el VAB regional pero algo menos acusada, llegando a alcanzar 4 décimas en el próximo trienio. No obstante, se estima que la industria regional crecerá a un ritmo medio del 2,5% durante el trienio 2018-2020 por encima de su homólogo nacional (2,1%) , como viene ocurriendo desde 2014, pero de forma desigual según subsectores. Los indicadores disponibles confirman este diagnóstico. Así, el Índice de Producción Industrial (IPI) muestra un crecimiento interanual en el periodo enero-octubre de solo el 1,0% frente al 10,5% del mismo periodo de 2017. Sin embargo, como se ha señalado, el comportamiento es desigual, siendo bienes de consumo y, sobre todo, productos energéticos los únicos subsectores en los que cae el IPI. Mientras los grupos relativos a bienes intermedios (13,1%) y a bienes de equipo (6,6%) aumentan significativamente, incluso a ritmos superiores a los del ejercicio precedente.

En términos de empleo, los datos de la EPA muestran un importante incremento en el número de ocupados en industria en los tres primeros trimestres (5,0% anual). Con estas cifras, el peso del empleo industrial supone casi el 14,0% del total, situándose cerca de los valores pre-crisis.

La afiliación a la Seguridad Social en el sector es también positiva, creciendo en el periodo enero-octubre un 4,2% anual (3,5% en el mismo periodo de 2017).

A pesar de estos buenos resultados, las cifras de paro estimado (EPA) del tercer trimestre de 2018 reflejan un aumento de 1.360 parados en el sector. Sin embargo, el paro registrado en el periodo enero-octubre muestra un comportamiento opuesto, reduciéndose en casi 900 personas, lo que supone un descenso relativo del 7,3%.

Respecto a los datos de comercio exterior relativos al periodo enero-septiembre, estos muestran un leve descenso en las exportaciones del 0,6% en volumen (índices de valor unitario). No obstante, este descenso es atribuible exclusivamente a los bienes intermedios (-3,5%), ya que tanto bienes de consumo (1,7%) como, sobre todo, bienes de capital (5,1%) aumentan en el periodo, aunque en ambos casos por el descenso en sus precios. En cuanto a las importaciones, el incremento en volumen es del 5,9% y en todos los grupos, si bien destaca el dinamismo de bienes de consumo importados (15,0%).

En resumen, aunque el sector industrial mantendrá una dinámica expansiva, su crecimiento se va moderando y se espera que continúe esta tendencia en los próximos dos años. Los riesgos globales condicionan los resultados de las actividades industriales, las cuales están particularmente expuestas a la incertidumbre en los mercados internacionales.

Las actividades de la construcción durante 2018 muestran un fuerte dinamismo como consecuencia del comportamiento de sus dos componentes, la actividad residencial y la obra pública. Así, las viviendas visadas aumentan el 92,8% durante el periodo enero-septiembre y el número de afiliados a la Seguridad Social crece el 6,8% con datos acumulados hasta octubre. Por el contrario, las viviendas terminadas registran un retroceso del -4,4% en el periodo enero-junio. En el caso de la licitación oficial según el Ministerio de Fomento el ritmo de avance es muy espectacular con un aumento del 171,9% en el periodo enero-septiembre, aunque con cifras de SEOPAN el avance es mas contenido y alcanza un crecimiento del 48,5% en el periodo enero-octubre. Como puede apreciarse la actividad del sector es muy intensa, especialmente en la vertiente de obra pública, previéndose que durante 2018 el VAB del sector crezca a un ritmo elevado del 6,4%, aunque se estima que en 2019 y 2020 el previsible aumento de la incertidumbre en los mercados internacionales, la culminación del Brexit sin acuerdo o el endurecimiento de las condiciones financieras ralentice su crecimiento hasta valores del 3,7% y 2,2%, respectivamente.

Finalmente, en el caso de las actividades terciarias en el que coexisten un heterogéneo grupo de actividades se prevé un crecimiento del 2,7% en 2018. Atendiendo a los principales subsectores, se observa que en transportes y comunicaciones la información es de diferente cariz según el subsector al que nos refiramos. El transporte aéreo de pasajeros muestra una evolución favorable con un aumento del 6,5% en el periodo enero-octubre, aunque el subsector que presenta los resultados más positivos es el transporte por carretera, que hasta el segundo trimestre aumentó el 29,3% en toneladas transportadas con origen o destino en la Región de Murcia.

Por contra, los resultados más negativos se encuentran en el trasporte marítimo ya que el tráfico de mercancías en el Puerto de Cartagena, hasta el mes de septiembre, refleja una contracción del 3,8% en comparación con el mismo periodo del año anterior; observándose también una disminución del 9,8% en el número de pasajeros de cruceros hasta el mes de octubre.

Las actividades comerciales y turísticas registran un comportamiento moderado como consecuencia de la tendencia contrapuesta de la evolución de los indicadores disponibles. Así, la cifra de negocios del sector aumenta a un ritmo del 4,3% según el dato acumulado hasta septiembre, el índice de ventas de comercio al por menor y el número de pernoctaciones registran en el periodo enero-octubre un leve aumento del 1,5% y 1,4%, respectivamente, mientras que el número de viajeros registra una caída del -1,5% en el periodo enero-octubre. En lo concerniente al comportamiento de la Administración Pública regional continúa su moderación atendiendo al obligado cumplimiento de reducción del déficit enmarcado en la senda de consolidación fiscal.

En línea con esta expansión moderada de la actividad terciaria el empleo en el sector, según la EPA, aumentó en los tres primeros trimestres a un ritmo del 1,7%, aunque si atendemos al registro del número de afiliados a la Seguridad Social el aumento acumulado hasta octubre fue del 3,3%.

La previsión de crecimiento para el sector en 2019 y 2020 es que se produzca una paulatina desaceleración hasta el 2,3% y 2,1%, respectivamente, como consecuencia de la mayor contención de las actividades comerciales y turísticas y el ajuste de la Administración Pública regional para cumplir con los compromisos de consolidación fiscal.

En síntesis, la actualización de las previsiones de crecimiento de la economía regional en términos de VAB presentan para el trienio 2018-2020 un escenario de crecimiento caracterizado por una gradual ralentización de la actividad desde el 2,8% de 2018 hasta el 2,1% de 2020. Esta desaceleración de 0,7 puntos porcentuales será algo más acusada durante el año 2019 estimándose una ralentización de 0,4 puntos porcentuales respecto a 2018, contribuyendo todos los sectores a dicha reducción, especialmente las actividades de la construcción.