Actualizado: 28-6-2017
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RESUMEN:

INFORME SEMESTRAL Jun./2017

El ritmo de crecimiento de la economía de la Región de Murcia se acelera en 2017 respecto de las previsiones del pasado enero, según los resultados obtenidos de la actualización realizada en el mes de junio. Así, se prevé un ligero repunte del crecimiento regional del VAB hasta el 2,9% en 2017 y una leve desaceleración en 2018 y 2019 hasta el 2,3% y el 2,4%, respectivamente. Este perfil es muy similar al previsto para la economía nacional en el que el crecimiento oscilará entre el 2,9% para 2017 y el 2,6% en los dos próximos años. Estas previsiones se enmarcan en un escenario caracterizado por la incertidumbre generada por el inicio de las negociaciones del "brexit", el anuncio de una política proteccionista en Estados Unidos, la desaceleración económica de algunos países emergentes, la pérdida de dinamismo de la economía china y el inaplazable ajuste fiscal para asegurar el cumplimiento del objetivo de déficit, factores que determinarán una cierta ralentización en los próximos años.

No obstante, la evolución de la coyuntura actual confirma el mayor dinamismo previsto para 2017 de la economía regional tanto desde la óptica de la demanda como de la oferta. Desde la perspectiva de la demanda, el componente interno muestra un ritmo expansivo tanto en términos de consumo como de inversión. Así, se constata una mejora del consumo de las familias con un aumento del consumo al por menor del 1% en el primer cuatrimestre y de la matriculación de turismos a un ritmo del 9,3% en el periodo enero-mayo. La inversión empresarial muestra un comportamiento bastante más dinámico como lo refleja la matriculación de vehículos industriales que aumentan el 16,8% hasta mayo o el crecimiento del índice de producción industrial del 6,4% en el primer cuatrimestre, motivado principalmente por la fuerte expansión del componente energético. Por su parte, la demanda externa también contribuye al dinamismo regional con un aumento del 23,0% de las exportaciones reales durante el primer trimestre del año en curso debido al empuje de las exportaciones de bienes intermedios (sobre todo productos petrolíferos) que registran un crecimiento del 50% en el primer trimestre. Las importaciones también crecen a un ritmo muy elevado del 43,7%% muy influenciadas por el comportamiento de las importaciones de bienes intermedios. En definitiva, los componentes de la demanda interna y las exportaciones contribuyen con un mayor impulso del esperado inicialmente al crecimiento de la producción y la generación de empleo. Así, en los primeros cinco meses del año en curso el número de afiliados a la Seguridad Social aumentó a un ritmo del 4,5%, mientras que con los datos disponibles del primer trimestre de la Encuesta de Población Activa (EPA) se acelera el aumento del empleo hasta el 5,3%. La creación de empleo es generalizada en todos los sectores productivos con especial intensidad en el sector agrario y el sector construcción que según los datos de afiliación a la Seguridad Social registran un crecimiento del 9% y del 5,9%, respectivamente. Según la EPA el sector que genera empleo a mayor ritmo es el de construcción con un incremento del 29,7%, mientras que el sector industrial permanece prácticamente estancado.

La consecuencia inmediata de este aumento del empleo junto con un moderado crecimiento de la población activa del 1,7% es la reducción del desempleo del 11% (16.910 personas en el último año).

Desde la óptica de la oferta, atendiendo a los resultados de las previsiones en las cuatro grandes ramas de actividad, se estima que en 2017 el sector servicios lidere el crecimiento regional (3,3%) mientras que en 2018 y 2019 serán las actividades de la construcción (3,3%-3,2%) las que ejerzan el papel de locomotora.

En lo referente a las actividades agrícolas, ganaderas y pesqueras con la dificultad añadida de la escasa información disponible en este momento del año, pues aún no se han publicado los avances de las producciones de un amplio conjunto de productos agrícolas, los datos conocidos hasta el momento en cuanto a producciones agrícolas (avances hasta abril), han mostrado un incremento significativo respecto al ejercicio anterior, algunas producciones de cereales, como el trigo y la cebada, la almendra y, entre los frutales de regadío, el melocotón. La producción ganadera que ha experimentado un comportamiento más expansivo ha sido el porcino, con un aumento del 12,2% hasta marzo. Este comportamiento se extiende a los datos de ocupación que según la EPA del primer trimestre del año indica un 10,9% más de trabajadores que en el mismo trimestre del año anterior, lo cual se ve revalidado con los datos de afiliados a la Seguridad Social entre los meses de enero y mayo que han mostrado un aumento del 9,0% respecto al mismo periodo del año anterior. Por otra parte, el número de parados registrados en el sector en las oficinas de empleo se ha reducido un 16,6%, entre los meses de enero a mayo respecto al mismo periodo del año anterior. En cuanto a la vertiente externa como elemento de dinamización del sector, los datos de enero a marzo presentan un incremento interanual del periodo del 6,7% en las exportaciones de productos vegetales y del 2,3% en productos animales.

En resumen, los indicadores muestran un moderado dinamismo del sector que, con las obligadas cautelas, nos permiten realizar una estimación de crecimiento de la agricultura murciana para el año 2017 del 2,1%.

En lo concerniente a las actividades industriales, durante el periodo de previsión se espera un comportamiento relativamente débil con un crecimiento medio estimado alrededor del 1,7% en volumen, claramente por debajo de su homólogo nacional, así como del crecimiento agregado de la economía regional entre 2017 y 2019. Sin duda, estos resultados de crecimiento moderado están relacionados con la fuerte dependencia de las actividades del sector con los flujos con el exterior y las expectativas, que actualmente presentan la aparición o persistencia de algunos factores de riesgo relacionados con la desaceleración del comercio internacional, el incremento de los precios del petróleo o la negociación del Brexit tras las elecciones en Reino Unido.

Atendiendo a los indicadores disponibles actualmente, observamos que el IPI, entre enero y abril de 2017, ha crecido el 6,4% respecto al mismo periodo de 2016.

Sin embargo, este crecimiento se debe casi exclusivamente a las actividades energéticas (aumento del 38,4%), ya que el índice tanto de bienes de consumo (-1,0%) como de bienes de equipo (-9,9%) se redujo y sólo los bienes intermedios contribuyeron positivamente al crecimiento agregado (6,4%). Los indicadores del mercado laboral confirman este débil crecimiento. Así, según la EPA, la cifra de ocupados en la industria en el primer trimestre de 2017 aumentó un exiguo 0,1%, frente al incremento del 5,3% agregado. A pesar de ello, el paro estimado se redujo sustancialmente (-20,9%), casi el doble que la media. Igualmente, el paro registrado hasta mayo se redujo en estas actividades un 9,6%, es decir, 4 décimas menos que el agregado, mientras los datos de afiliación alcanzan valores también inferiores al total (3,7% frente a 4,5%).

Por su parte, los datos de comercio exterior relativos a los tres primeros meses del año muestran un mejor comportamiento, tanto en las ventas al exterior (30,4%) como en las compras (50,9%), frente a las tasas negativas en el mismo periodo de 2016. No obstante, estas cifras como se ha comentado anteriormente están sesgadas por el comportamiento de los flujos de productos energéticos. Así, si se excluyen, los crecimientos de las exportaciones (13,5%) y las importaciones (10,9%) son considerablemente menos intensos. Por secciones, las más dinámicas desde la perspectiva de las exportaciones son plásticos, transportes, máquinas y madera. En cuanto a las importaciones, transportes, metales y madera.

Finalmente, la matriculación de vehículos industriales aumentó un 17,4% en el periodo enero-abril de 2017 frente al mismo periodo del año anterior.

En síntesis, a pesar de preverse un crecimiento sostenido en el periodo de estimación, éste será relativamente bajo debido al menor dinamismo de la industria manufacturera.

Las actividades de la construcción comienzan a recuperar un mayor pulso económico tanto en lo que respecta a la actividad residencial como en el ámbito de la obra pública. Algunos indicadores del sector confirman esta recuperación de la actividad como lo muestra la evolución de las viviendas visadas e iniciadas que en el primer trimestre del año han aumentado el 11,4% y el 19,5%, respectivamente, y la compraventa de viviendas y licitación oficial que durante el periodo enero-abril crecen a un ritmo del 6,6% y 15,7%. Por último, el número de ocupados registra un espectacular crecimiento del 29,7% durante el primer trimestre respecto a igual periodo del año anterior. El resultado de las estimaciones realizadas concluye con un crecimiento del sector del 2,5% en 2017 con una tendencia creciente hasta el 3,3% en los dos próximos años.

Finalmente, en el caso de las actividades terciarias en el que recordemos la confluencia de múltiples y diferenciadas actividades se prevé un crecimiento conjunto de su valor añadido del 3,3% en 2017. Respecto a las actividades del subsector transportes y comunicaciones los indicadores muestran un comportamiento muy expansivo en el caso del transporte marítimo de mercancías y el transporte aéreo de pasajeros con aumentos del 7,9%, y 13,3%, respectivamente, en el primer cuatrimestre de 2017.

Sin embargo, las mercancías transportadas por carretera (con origen o destino en la Región) registran un leve descenso del 1% en el primer trimestre. El resto de actividades comerciales, financieras y turísticas mantienen un comportamiento muy dinámico como lo muestra la evolución de algunos indicadores como el índice de la cifra de negocios del sector que aumentó el 5,5% en el periodo enero-marzo, o la evolución del número de viajeros y pernoctaciones que registraron un incremento durante el primer cuatrimestre del 8,3% y 3,5%, respectivamente. Por último, el comportamiento de la Administración Pública regional mantiene un notable impulso por el plan de pagos a proveedores, el anticipo a cuenta del nuevo modelo de financiación y el aumento en la oferta de empleo público.

Este dinamismo se produce también en el comportamiento del empleo terciario que registra un aumento del 3,4% durante el primer trimestre según los datos de la EPA.

En síntesis, la actualización de las previsiones de crecimiento del VAB de la economía regional confirman para el periodo 2017-2019 un escenario de crecimiento caracterizado por una cierta ralentización de la actividad desde el 2,9% de 2017 hasta el 2,4% de 2019. Se prevé una cierta reestructuración productiva desde el actual protagonismo del sector terciario, que lidera el crecimiento en 2017, hacia un mayor protagonismo de las actividades de la construcción junto con un preocupante debilitamiento de la actividad industrial en 2018 y 2019.