Actualizado: 21-7-2020
twitter @hispalink

Previsiones Jul./2020
Nota de prensa Triptico
Mapa regional
Evolución gráfica
Crecimiento Sectores

Publicaciones

Análisis Regional
Informes Hispalink
Experiencias de la Red Hispalink

Presentación
Contenido

Red Hispalink

Proyectos
Equipos
Reuniones
Colaboradores
Novedades


Enlaces
Hispalink 1996-2020

RESUMEN: Las previsiones de crecimiento de la economía de la Región de Murcia para 2020 reflejan los efectos negativos ocasionados por las medidas adoptadas para hacer frente a la pandemia del coronavirus COVID-19. En estas circunstancias tan anómalas la previsión de crecimiento del VAB regional para 2020 es de una caída del 7,2% frente al 9,4% del conjunto nacional. La previsión de crecimiento del VAB para el año 2021 es del 6,5%, cinco décimas de punto inferior a la prevista en el ámbito nacional, por lo que en ambos contextos la recuperación no compensará completamente el fuerte retroceso experimentado en 2020.

INFORME SEMESTRAL Jul./2020

Las previsiones de crecimiento de la economía de la Región de Murcia para 2020 reflejan los efectos negativos ocasionados por las medidas adoptadas para hacer frente a la pandemia del coronavirus COVID-19, que han consistido en el confinamiento de la población y la paralización de las actividades económicas (en mayor o menor grado según su consideración como esenciales o no esenciales) bajo la declaración del estado de alarma desde el 14 de marzo hasta el 21 de junio. Así, en estas circunstancias tan anómalas la previsión de crecimiento del VAB regional para 2020 es de una caída del 7,2% frente al 9,4% del conjunto nacional. La previsión de crecimiento del VAB para el año 2021 es del 6,5%, cinco décimas de punto inferior a la prevista en el ámbito nacional, por lo que en ambos contextos la recuperación no compensará completamente el fuerte retroceso experimentado en 2020.

La incidencia económica durante el estado de alarma no ha sido homogénea ni entre las diferentes ramas de actividad ni en el tiempo, diferenciándose entre las que presentaron una paralización total o casi total (comercio, hostelería, restauración, cultura), incidencia intermedia ( textil, calzado, plástico) y baja incidencia o incluso un cierto impulso de su actividad (agricultura, informática, actividades sanitarias); y respecto a la incidencia temporal los efectos más recesivos se han concentrado en los dos primeros trimestres de 2020.

Por tanto, en la coyuntura actual la mayoría de los indicadores disponibles de 2020 recogen la mayor intensidad de la contracción de la actividad tanto desde la óptica de la demanda como de la oferta. Los componentes de la demanda interna muestran un acelerado debilitamiento, principalmente, en el ámbito del consumo de las familias puesto que se registra una caída del 41,3% de la matriculación de turismos en el periodo enero-junio mientras que el índice de ventas de comercio al por menor retrocedió el 10,7% en el periodo enero-mayo. Por el lado de la inversión, también se refleja su debilidad con un retroceso acumulado en el periodo enero-mayo del 21,8% en el índice de producción industrial (IPI) de bienes de equipo. No obstante, la caída experimentada por el índice de producción industrial (IPI) general en el periodo enero-mayo en la Región de Murcia es notablemente inferior al registrado en el ámbito nacional, -6,5% y -15,3%, respectivamente. Por su parte, la demanda externa también muestra un notable descenso influido por el deterioro del comercio mundial y registra un retroceso en términos reales de las exportaciones totales del 7,8% en el periodo enero-abril, compensado por el tenue crecimiento de las exportaciones de bienes de consumo (0,2%). En el caso de las importaciones el desplome es de mayor calado y experimentan una fuerte caída en términos reales del 13,7% en el periodo enero-abril debido al comportamiento recesivo tanto de los bienes de consumo (-13,2%), de los bienes intermedios (-12,0%) y, sobre todo, de los bienes de capital (-33,8%). En el mercado laboral, según los datos de la EPA durante el primer trimestre se mantiene todavía un ligero aumento del empleo del 0,3% (pese a que en el sector agrario y en el de la construcción se reduce el empleo el -15,9% y el -9,0%, respectivamente) debido al notable crecimiento experimentado en los servicios (4,3%) y el más moderado del sector industrial (1,6%). Por su lado, el número de parados ha aumentado el 10,9% en el primer trimestre impulsado básicamente por el incremento registrado en el sector construcción (101,7%) y el sector servicios (29,5%), situándose la tasa de paro en el 16,5% en el primer trimestre.

Si atendemos a los datos de afiliación a la Seguridad Social acumulados hasta junio, se registra una leve disminución del empleo del 0,8% en el que contribuyen todos los sectores, excepto el agrario. Así, en el sector construcción se reduce el número de afiliados un 1,7%, seguido de los servicios con la reducción del 1,1% y la industria con el 0,7%. Solamente el sector agrario incrementa el número de afiliados el 0,8%.

Desde la óptica de la oferta, atendiendo a los resultados de las previsiones en las cuatro grandes ramas de actividad, se estima que en 2020 el mayor descenso se produzca en las actividades de la construcción con una caída del 12%, seguido del sector servicios con una reducción del 7,3%, las actividades industriales con una disminución del 6,1% y, en menor medida, el sector agrario con un decrecimiento del 3,2%.

En lo referente a las actividades agrícolas, ganaderas y pesqueras según los escasos y parciales avances de producciones agrarias pues no se recogen los avances de producción de un conjunto importante de productos agrícolas, se observan comportamientos muy distintos según el indicador que se trate. No obstante, en general, se puede considerar que la repercusión de la actual crisis sobre la agricultura murciana es inferior a lo acontecido en el resto de ramas productivas.

Los datos de avances y producciones agrícolas disponibles en este momento llegan hasta el mes de mayo, observándose una evolución muy dispar según el tipo de cultivo. Así, se aprecian notables disminuciones –respecto al mismo periodo del año anterior– en algunas variedades muy representativas del agro murciano como el tomate (-18,5%), la lechuga (-5.5%), el limón (-18,6%), la naranja (-17,7%) o el albaricoque (-5,3%); pero también destacan los aumentos de productos como la almendra (17,2%), el brócoli (10.5%) o la alcachofa (2.9%), entre otros. En cuanto a la producción ganadera, los datos sobre sacrificio de ganado, hasta el mes de abril, han mostrado un significativo aumento en ganado porcino (5,2%) y bovino (2,5%) mientras que se aprecia una importante reducción en el ganado caprino (-30,8%).

En relación a los indicadores de empleo sectorial, como en otras ocasiones, también se observan datos contrapuestos. Por un lado, los datos de ocupación en el sector agrario de la Encuesta de Población Activa del primer trimestre del año indican un descenso del 15,9% sobre el mismo trimestre del año anterior. Sin embargo, la información procedente de la Seguridad Social señalan un incremento del 0,8% del número de afiliados en el sector, en el promedio de enero a junio, en relación a igual periodo del año anterior. Por otra parte, los parados registrados del sector agrario en las oficinas de empleo han aumentado un 2,7%, comparando el promedio de los meses de enero a junio de 2020 con el de 2019.

En relación a las exportaciones de productos agrarios y ganaderos, la información de enero a abril muestra un aumento interanual del 12,7% en productos vegetales, y del 2,8% en productos animales.

Con todas las cautelas y con las incertidumbres señaladas, se estima que el valor añadido del sector agrario regional presente una contracción del 3,2% en el presente año.

Por lo que se refiere a las actividades industriales (incluida la energía) también sufrirán una fuerte contracción en el conjunto del año 2020. No obstante, dada la orientación del sector secundario en la Región de Murcia, se prevé un descenso menor al experimentado en el conjunto de España e, igualmente, menos intenso al estimado para toda la economía regional.

Asimismo, el repunte esperado en 2021 en la industria regional no será suficiente para recuperar los valores previos de 2019 y habrá que esperar hasta el ejercicio 2022.

A lo largo del periodo enero-abril, la evolución del comercio exterior refleja el carácter asimétrico del impacto de la crisis sanitaria del Covid-19. Así, las exportaciones de bienes de consumo aumentaron un 6,8% respecto al mismo periodo de 2019, “empujadas” por las ventas al exterior de productos alimenticios. Sin embargo, tanto las exportaciones de bienes intermedios (-17,0%) como de bienes de capital (-11,9%) cayeron de forma muy importante. En conjunto, las exportaciones de la Región de Murcia cayeron un 4,8% (-7,8% en términos reales). Respecto a las importaciones, el comportamiento es similar, es decir, caen las compras de bienes intermedios (-15,3%) y de capital (-22,3%), y aumentan las importaciones de bienes de consumo de alimentación (10,7%). La diferencia se encuentra en el descenso del conjunto de bienes de consumo (-6,3%). De forma agregada, las importaciones descendieron un -14,6% (-13,7% en términos reales).

Las cifras del Índice de Producción Industrial (IPI), relativas al periodo enero-mayo, reflejan una intensa caída en el índice general (-6,5% interanual), si bien sustancialmente inferior al de España en ese mismo periodo (-15,8%). Por grupos de productos, los mayores descensos se observan en bienes de equipo (-21,8%) y bienes de consumo (-11,2%), en particular los referidos al consumo duradero (-36,0%). En cambio, el índice de bienes intermedios aumenta, aunque un exiguo 0,2%. También la matriculación de vehículos industriales se desplomó entre enero y junio de 2020, cayendo un 27,5%. En el subsector energético se prevé también una disminución importante en este ejercicio según los indicadores disponibles. Así, el IPI de energía presenta una disminución anual del 3,6% en el periodo enero-mayo y las exportaciones de productos energéticos entre enero y abril se han reducido un 29,6% en el periodo enero-abril.

Algunas cifras relativas al mercado de trabajo reflejan una paulatina, aunque lenta, vuelta a la “normalidad”. Los últimos datos del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones sitúan a la Región de Murcia como la segunda Comunidad con mayor porcentaje de recuperación de ERTEs con un 72%, solo superada por Navarra, y 12 puntos por encima del valor medio nacional.

En el caso concreto de la industria, el número de trabajadores afiliados en alta a la Seguridad Social cayó un 0,7% en el periodo enero-junio respecto al mismo periodo de 2019 (una décima menos que en el conjunto de la Región). A pesar de ello, el paro registrado en las actividades industriales aumentó un 5,4% en ese mismo periodo (2,4 puntos menos que en el total regional), si bien encadena dos meses consecutivos de caída mensual.

En síntesis, más allá de la caída final de las actividades industriales, parece bastante probable que dicha caída será inferior a la experimentada, tanto en sus homólogas nacionales, como en el conjunto del VAB regional. A priori, también es previsible que el peor comportamiento se registre en bienes de equipo y la menos negativa en bienes de consumo no duradero. Finalmente, aunque la recuperación será intensa en 2021, en ausencia de rebrotes graves, la industria no recuperará los niveles de producción de 2019 hasta el año 2022.

Las actividades de la construcción durante 2020 están inmersas en un notable deterioro sustentado tanto por el componente de actividad residencial como en el de la obra pública.

Así, en el ámbito de la actividad residencial los indicadores muestran un desplome muy intenso como lo pone de manifiesto el descenso del 51,0% de las viviendas visadas durante el periodo enero-abril o la caída del 7,1% de las viviendas iniciadas en el periodo enero-marzo. Asimismo, en el caso de la licitación oficial según el Ministerio de Fomento el ritmo de reducción es muy intenso con un descenso del 99,8% en el periodo enero-abril, cifras muy similares a las registradas por SEOPAN donde el retroceso es algo inferior y alcanza el 91,1% en el periodo enero-mayo.

En consecuencia, se prevé una caída en el sector de la construcción del 12,0% del VAB en 2020.

Finalmente, en el caso de las actividades terciarias en el que coexisten un heterogéneo grupo de actividades se prevé un descenso del 7,3% del VAB en 2020. Atendiendo a los principales subsectores, en transportes y comunicaciones se observa una evolución desigual con la información disponible. El transporte total de mercancías en el puerto de Cartagena ha aumentado un 5,7% en el periodo enero-abril y el transporte por carretera de mercancías transportadas (toneladas con origen o destino) creció el 5,5% en el primer trimestre. Sin embargo, el transporte de pasajeros en barco (cruceros) se ha reducido un 55,6% y el transporte de pasajeros en avión ha descendido un 75% en el periodo enero-junio.

Las actividades comerciales y turísticas registran un comportamiento muy recesivo como consecuencia de su consideración durante el estado de alarma de actividades no esenciales y el efecto de la pandemia sobre las operaciones turísticas. Así, la cifra de negocios del sector se reduce el 3,5% según el dato acumulado hasta abril (en España el descenso es mucho más pronunciado, -14,4%), mientras que el número de pernoctaciones y viajeros registran en el periodo enero-mayo una reducción del 57,8% y 58,0%, respectivamente.

En lo concerniente al comportamiento de la Administración Pública regional durante el primer trimestre de 2020 ha experimentado un aumento de los ingresos no financieros del 5,4% mientras que los gastos no financieros han caído el 7,7%.

En línea con este descenso de la actividad terciaria el empleo en el sector, según el registro del número de afiliados a la Seguridad Social, ha retrocedido el 1,1% en el periodo enero-junio.

En síntesis, la previsión de crecimiento de la economía regional para el bienio 2020-2021 contempla un escenario de fuerte caída en 2020 (-7,2%) y un rebote en 2021 (6,5%) con lo que el balance es negativo con un decrecimiento del 1,2% (-3% en España) y, por tanto, la recuperación de los niveles de actividad de 2019 no se producirá hasta el ejercicio 2022. La mayor aportación a la caída del VAB regional en 2020 la genera el sector servicios seguido del sector de la construcción.