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Autores
Hispalink-Madrid. Equipo
Universidad Autónoma de MadridRESUMEN
La economía madrileña tendrá en 2011 un crecimiento cercano
al 1% en consonancia con la situación global de la economía española
de lenta recuperación, posiblemente con alguna décima de punto
a favor. Para 2012 y 2013 esperamos una progresiva aceleración, aunque
a ritmos reducidos pero algo superiores a la media nacional y con un diferencial
respecto a la economía española, de dos o tres décimas de
punto de porcentaje.
INFORME SEMESTRAL Junio/2011
La economía mundial mantiene ritmos de crecimiento relativamente elevados que muestran una clara salida de la crisis, aunque con un optimismo más moderado que viene aún más afectado por los nuevos acontecimientos en estabilidad política del Norte de África, terremoto en Japón, aceleración de precios (especialmente del petróleo) y desconfianza de los mercados financieros internacionales. Para 2011-2012 puede esperarse unas economías expansivas en Asia, Latinoamérica, Europa Central y del Este, Rusia y EE.UU. (a menor ritmo), una situación de debilidad en el conjunto de la UE y, aún más acentuada, en Japón.
Por su parte, Europa crece a múltiples velocidades y ello dificulta, además, una política económica común. La mayoría de los países de la UE se encuentran con unos ritmos contenidos alrededor del 1,5% y los países del sur de Europa, bajo vigilancia de los mercados financieros y en fase de una política restrictiva del gasto público, se sitúan en un estancamiento o en recesión.
En España, las predicciones más continuistas apuntan hacia una década de crecimiento moderado y de creación de empleo por debajo de las necesidades para retornar a tasas de paro aceptables a largo plazo. Existe un amplio acuerdo en que lo más probable es que España crezca por debajo del 1% durante el año en curso, con la excepción del Gobierno y algún centro privado aislado. Las reformas del sistema son inevitables y, en particular, la mayor internacionalización de nuestra economía.
Según las estimaciones de avance del crecimiento regional en 2010 publicadas en la Contabilidad Regional de España (INE, marzo 2011), la Comunidad de Madrid creció en 2010 un punto por encima del promedio de España aunque en fuerte aceleración respecto al año anterior como ha sido norma general en todas las regiones. Ciertamente, la Comunidad de Madrid ha tenido durante los últimos 12 años un crecimiento diferencial positivo en tres de cada cuatro años. Incluso durante estos últimos años de crisis, el comportamiento ha sido mejor en nuestra Comunidad.
La explicación de ese diferencial positivo está, principalmente, en la estructura productiva de la Comunidad de Madrid, especializada en servicios que mantienen una tasa de crecimiento que suele situarse por encima de la que corresponde a la industria (en particular algunos sectores tradicionales) y a la agricultura. En 2011, este diferencial de crecimiento a favor de la Comunidad de Madrid se debe al mayor peso de algunos servicios con tasas positivas de crecimiento (en particular, transporte y comunicaciones) o al menor peso de sectores en crisis (como la construcción).
Concretamente, el perfil de la actividad económica madrileña dejará de presentar, según nuestras estimaciones, signos negativos en sus tasas de variación ya en el ejercicio de 2011, presentando un diferencial positivo con relación al conjunto de la economía española cercano a los 0,3 puntos porcentuales, esto es por debajo del que establecen las cifras relativas al cierre de 2009, del orden de 0,4 puntos porcentuales, y prácticamente duplicado con relación al referente del ejercicio de 2010, un ejercicio este último en el que la economía madrileña se habría cerrado con un descenso del -0,1%, en términos de valor añadido frente al -0,2% que describen las cifras de la contabilidad regional para el conjunto de la economía española.
Nuestra estimación es que la economía madrileña tendrá en 2011 un crecimiento cercano al 1% en consonancia con la situación global de la economía española de lenta recuperación, posiblemente con alguna décima de punto a favor. Para 2012 y 2013 esperamos una progresiva aceleración, aunque a ritmos reducidos pero algo superiores a la media nacional y con un diferencial respecto a la media nacional, de dos o tres décimas de punto de porcentaje.
Tales resultados, evidencian nuevamente, la relativa fortaleza de la región ante las negativas aportaciones que la actual coyuntura conlleva sobre sus niveles de actividad, basadas en una especialización productiva que potencia la actividad en sectores de alto valor añadido y mejoras tecnológicas y de innovación. Este rasgo diferencial justifica la anticipación de diferenciales positivos, de carácter continuo a lo largo de los próximos años, cifrados en torno a los 0,2 puntos porcentuales, en los que se materializarán los logros en materia de crecimiento económico, puesto que promueven una aportación positiva de la demanda externa, gracias a una mayor capacidad exportadora de los bienes generados, alentada por la superación más rápida de la situación de crisis en el marco europeo, y a un mínimo repunte importador, dada la atonía del mercado interior.
Por tanto, en nuestras estimaciones actuales, el año 2011 refleja el retorno a tasas positivas de crecimiento en la región de Madrid, y se fundamentan en una mejora sustantiva del sector terciario, retrasándose la incorporación del sector de la construcción como factor impulsor de la economía, al menos hasta el 2013, y a un ritmo que previsiblemente se mostrará incapaz de retornar a su papel como principal generador de empleo. En este sentido, la presión que ha ejercicio el notable crecimiento del déficit público sobre el comportamiento del gasto hace que queden lejos aquellas estimaciones que incorporaban en los resultados del sector construcción la clara influencia positiva de los planes de infraestructuras, y aunque se espera que tanto el segmento de rehabilitación de edificios como de viviendas recupere tono y una ralentización en los ritmos de deterioro del subsector de la vivienda, la lenta recuperación del empleo y de las rentas previstas en el conjunto de la economía hacen presumible un avance de la actividad que apenas alcanzará, y en el 2013, un crecimiento en torno al 0,7%.
Eso sí, para garantizar a medio y largo plazo un buen funcionamiento de la economía madrileña y un diferencial positivo respecto al conjunto de las otras regiones seguimos y seguiremos insistiendo, como en informes anteriores, en que hay que vigilar las causas últimas de ese crecimiento: innovación, infraestructuras, capital humano, capacidad de atracción en la localización de nuevas empresas u otras instituciones, etc. Sólo ello permitirá mantener diferenciales de crecimiento, suavizar las fases bajas del ciclo y aprovechar los momentos de expansión.
Las cifras relativas al empleo en los primeros meses de 2011 arrojan valoraciones que alientan la lenta recuperación del empleo a nivel nacional y aunque guardan cierto paralelismo en el contexto regional, parece que la recuperación del mercado laboral madrileño podría manifestarse más lenta como consecuencia, fundamentalmente, de una respuesta menos enfática de la ocupación en el sector terciario.
La economía madrileña no ha permanecido ajena al cese de actividad que ha invadido al conjunto de la economía, trasladándose a su capacidad de generar empleo, especialmente en la industria, en la construcción y, de forma más significativa si cabe, en el agregado de servicios, según las últimas cifras disponibles relativas a este indicador. Este nuevo escenario del comportamiento del mercado laboral justifica, en gran medida, la pérdida del diferencial positivo que se establece, tanto para el bienio 2009-2010 como para los próximos ejercicios, entre la dinámica de crecimiento de la economía madrileña y la española, a la que se une la diferente composición interna de cada una de estas o economías en términos de actividad, un factor sobre el que se sustenta la propuesta metodológica sobre la que se desarrollan nuestras estimaciones.
En este contexto, la estimación de empleo prevista para el año 2011 se cifra en un descenso de los ocupados nacionales del 0,4% y del -0,1% los ocupados en la Comunidad de Madrid. Las perspectivas para los años 2012 y 2013 reflejan un panorama más alentador, donde la población ocupada presenta ya tasas positivas de variación, pero aún de escasa cuantía para poder compensar los descensos de los años anteriores. Esta evolución situaría el crecimiento del empleo madrileño en 2012 en una tasa del 1,1% y del 1,6% en 2013, según el escenario actual