Actualizado: 21-12-2018
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Hispalink 1996-2018

RESUMEN
Las perspectivas de la economía catalana para el presente año 2018 son positivas con un aumento previsto del VAB respecto al año anterior de alrededor del 2,6%. Sin embargo, se espera que el ritmo de crecimiento para 2019 y 2020 se sitúe en valores positivos aunque inferiores al de 2018 (2,2%). Esta desaceleración en el ritmo de crecimiento sería similar a la que se espera para el conjunto del estado.
A nivel sectorial, en el presente año destaca el dinamismo del sector de la construcción que crecería a un ritmo del 6,8%, si bien en 2019 y 2020 se produciría una clara ralentización en sus ritmos de crecimiento alcanzando unas tasas inferiores del 3,5% y 2,0%, respectivamente. Por su parte, las perspectivas para el sector industrial muestran una cierta desaceleración respecto a las cifras observadas en el pasado más reciente dado que para el presente año y los dos siguientes se esperan crecimientos del 2,5%, 2,3% y 2,6%, respectivamente. Por último, el sector servicios alcanzaría una tasa de crecimiento del 2,3% en 2018, y del 2,0% tanto en 2019 como en 2020. La retirada prevista de algunos estímulos fiscales y monetarios junto al aumento del proteccionismo en el ámbito del comercio internacional durante los próximos años así como el cambio previsto en la coyuntura europea son los principales factores que contribuyen a explicar la evolución prevista.

INFORME SEMESTRAL Dic./2018

Con la información estadística disponible en el momento de realizar el presente informe, la previsión del ritmo de crecimiento del PIB de la economía catalana para el presente año 2018 muestra una desaceleración respecto a la observada durante 2017 (3,3% según se desprende de la información recogida en la Contabilidad Regional de España base 2010 publicada en marzo de 2018, 3,3% según estimaciones del IDESCAT y 3,4% de acuerdo con el Departament de Vicepresidència i d’Economia i Hisenda de la Generalitat de Catalunya). En concreto, se prevé que durante 2018 el VAB generado por la economía catalana aumente un 2,6%, mientras que según estimaciones del Departament de Vicepresidència i d’Economia i Hisenda de la Generalitat de Catalunya publicadas en junio de 2018 en el documento Previsions Macroeconòmiques – Escenaris Macroeconòmimcs de Catalunya pel 2018 i 2019 el ritmo de crecimiento sería del 2,9%. Esta previsión pone de manifiesto que la economía catalana crecerá a un ritmo ligeramente inferior al del conjunto del estado (2,7%). Las previsiones tanto para 2019 como para 2020 también apuntan a una moderación en el ritmo en el ritmo de crecimiento, de manera que la economía catalana crecería a razón de un 2,2% en ambos años. Sin embargo, las previsiones del Departament de Vicepresidència i d’Economia i Hisenda de la Generalitat de Catalunya publicadas en el documento citado son más optimistas ya que señalan un crecimiento del 2,5% para 2019.

A nivel global, el principal factor que explicaría el comportamiento previsto para la economía catalana durante 2018 es una moderación en el crecimiento de la demanda interna que se reflejaría en una ligera reducción del ritmo de crecimiento tanto del consumo privado como de la inversión privada que no sería totalmente compensado por la evolución positiva del consumo público. Se espera también que las exportaciones de bienes y servicios sigan mostrando una evolución positiva en relación a años anteriores, como consecuencia principalmente de la política monetaria “a la baja” vivida en los últimos años, pero existe una elevada incertidumbre derivada del posible giro en la política proteccionista que parece regresar en el marco del comercio internacional.

Desde una perspectiva de oferta y en términos de VAB, a nivel sectorial se sigue consolidando el final de la senda de crecimiento negativo en el sector de la construcción que persistió desde el inicio de la crisis en 2007 hasta 2014. En concreto, se espera que en 2018 dicho sector alcance una tasa de crecimiento interanual del 6,8%, un crecimiento que se mantendría aunque a un ritmo claramente inferior durante los dos próximos años en los que se situaría en el 3,5% y el 2,0% respectivamente. Ello significaría que se consolida el fin de los ajustes en este sector como consecuencia de la sobreproducción de los años anteriores y la reducción de la presión demográfica pero especialmente de la dificultad en la consecución de créditos hipotecarios y del freno en la inversión pública (a todos los niveles de la administración), que ha sido ha sido especialmente importante durante los pasados años.

En lo que se refiere al sector industrial, se espera una evolución positiva durante 2018 con variaciones en términos interanuales del 2,5%, una tasa ligeramente inferior a la observada en años anteriores. Para los próximos dos años se espera que los ritmos de crecimiento del sector industrial se mantengan similares a los de 2018, puesto que se espera que alcance unas tasas del 2,3% en 2019 y del 2,6% en 2020.

En cuanto al sector servicios, las perspectivas son moderadamente favorables debido al comportamiento agregado de la demanda interna y del gasto público, que se traduciría en una tasa de crecimiento interanual esperada del 2,3% en 2018. Sin embargo, y de manera similar a la trayectoria esperada para el sector industrial, el comportamiento del sector servicios para 2019 y 2020 mantendría una senda positiva de crecimiento aunque con una tasa ligeramente inferior: 2,0%. El comportamiento esperado del gasto público así como el cambio en la coyuntura internacional, especialmente relevante en lo que se refiere a la demanda turística una vez normalizada la situación en muchos de los competidores turísticos en el mediterráneo, son los principales factores que explican la evolución esperada de la actividad de este sector.

Las previsiones presentadas muestran, por tanto, una evolución favorable de la economía catalana para los próximos años, aunque con una cierta reducción de los ritmos previstos en el medio plazo. Sin embargo, es importante señalar que hay diversos elementos que añaden incertidumbre a las previsiones presentadas en el presente informe y que será necesario seguir con atención durante los próximos meses. Por un lado, habrá que ver cómo evolucionan las medidas de política económica del gobierno central y del autonómico a resultas del escenario político de los próximos meses. Además, también hay que tener en consideración cuáles serán las consecuencias del “BRexit” sobre las economías no sólo del Reino Unido sino también las de los países miembros de la Unión Europea así como la reciente tendencia a un mayor proteccionismo en el comercio internacional tal y como parecen apuntar algunas medidas recientes.