Actualizado: 6-7-2018
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RESUMEN:

Informe semestral Jul./2018

Transcurrida ya la mitad de 2018, las perspectivas de crecimiento regional se van haciendo más visibles. Con un crecimiento nacional que en la Red Hispalink estimamos que alcanzará el 2,8%, nuestras estimaciones sitúan el incremento de la economía castellano-leonesa en un 2,6%. Un año más, en consecuencia, con diferenciales negativos de 2 décimas en relación con el conjunto de la economía española, si bien con un incremento de ocho décimas sobre la cifra regional proporcionada para 2017 en la Contabilidad Regional del INE.

El ambiente en el entorno nacional y europeo es de ligera pérdida de ritmo, en la idea de que se están materializando algunos de los riesgos que ya preveíamos en diciembre pasado. Sin entrar en los importantes riesgos a medio y largo plazo, a corto plazo, los mayores provienen de una demanda contenida derivada del escaso dinamismo de las rentas salariales y del debilitamiento de las expectativas de empleo, así como de las consecuencias que sobre la renta de las familias tienen y tendrán las elevaciones en el precio de la energía, sin excluir además las previsibles exigencias de recortes suplementarios en déficit y deuda públicos. Para 2019 cabe pensar también en incrementos en el precio del dinero por el endurecimiento de las condiciones establecidas por el BCE.

La cifra estimada para la economía regional exige algunas precisiones. En primer lugar, señalar que es parcialmente el Sector agrario el responsable del ritmo de crecimiento actual, con un incremento que actualmente situamos en el 7,1% y que a finales de año podríamos actualizar a ritmos más altos. Esta tasa supone una aportación de 3 décimas al crecimiento regional para una rama que sólo supone un 4,6% de la economía castellano-leonesa. Por otro lado, la economía no agraria crecerá un 2,4%, aportando 2,3 puntos a la tasa de variación de la economía regional.

Más adelante describiremos en detalle el comportamiento estimado para las distintas ramas de actividad. Ahora sólo señalemos que la Industria, con un 2,8% de crecimiento, aportará seis décimas al incremento regional, mientras que la Construcción, que hoy día supone un 6,8% de la economía castellano-leonesa, aportará casi 3 décimas a dicho incremento, creciendo en 2018 un 4,1%. Los Servicios, aun siendo la rama no agraria menos dinámica (2,2%), aportará 1,4 puntos al crecimiento regional.

El empleo regional, medido descontando las variaciones estacionales, crecerá a finales de 2018 un 1,1% sobre el valor del cuarto trimestre de 2017. Esa tasa será del 1,1% también para el empleo no agrario. Un año después, a finales de 2019, el ritmo será similar, creciendo un 1,1% anual el empleo total y un 0,8% el no agrario. En definitiva, a finales del año actual, dispondremos de 93 mil ocupados menos que al comienzo de la crisis (segundo trimestre de 2008), diferencial que será de 82 miles a finales de 2019. Para el empleo no agrario, la diferencia con respecto al segundo trimestre de 2008 será de 70 mil y de 62 mil ocupados, respectivamente. El número de parados (en serie desestacionalizada, recordemos) se situará en los 131 mil a finales de este año y en 111 mil a finales de 2019, con un diferencial de 21,9 mil parados más que al comienzo de la crisis a finales del año actual. El número de parados en el cuarto trimestre de 2019 podría ser similar al del mismo trimestre de 2008.

Las perspectivas para 2019 apuntan a nuevos recortes en los ritmos de crecimiento, que se trasladarán del ámbito nacional (2,4%) al comportamiento regional (1,9%) de manera más intensa. Esta desaceleración en la economía castellano-leonesa será más leve para Construcción y Servicios (entre 3 y 4 décimas cada rama) y algo más fuerte en Industria (7 décimas, del 2,8 al 2,1%). En su conjunto, la economía no agraria crecerá en 2019 al 2% (cuatro décimas menos que el 2,4% de 2018), aportando 1,9 puntos porcentuales al incremento regional (2,3 puntos en 2018).

El año 2020 conocerá, de acuerdo con las actuales perspectivas, una contención dentro de la desaceleración, con ritmos similares a los de 2019. Nuevos recortes, leves, en Industria y Construcción, con estabilidad o ligeras mejoras en el crecimiento de Servicios, apuntan a un posicionamiento similar al nacional que, en 2020, conocerá nuevos recortes en sus ritmos de crecimiento.

Describamos más en detalle los comportamientos sectoriales.

Sector agrario

El año 2018 parece que va a ser un año excelente para el sector agrario de Castilla y León. Aunque en estos momentos todavía son escasos los indicadores disponibles relativos al año en curso, las primeras informaciones reflejan resultados muy positivos en las principales producciones agrícolas. Los datos de producción de cereales disponibles actualmente muestran un incremento del 128% respecto al año anterior. Hay que tener en cuenta que 2017 fue un año especialmente malo, con descensos en la producción regional de cereales del 60%. Los rendimientos estimados en dichos cultivos para 2018 se sitúan cerca de los 3.400 kilos por hectárea y, aunque son inferiores a los 4.500 de 2016, que fue un año especialmente bueno, se encuentran muy por encima de los recogidos en 2017, que se situaron en unos 1.900 kilos por hectárea. Por productos los crecimientos oscilan entre el 109,1% del trigo y el 207,4% del centeno.

En cuanto a la rama ganadera, aunque la información disponible es muy escasa, parece reflejar crecimientos respecto a 2017, tanto en producción de leche como en ventas y sacrificio de ganado. Así, los datos del primer trimestre de producción de leche estiman un crecimiento del 3,9% respecto al mismo periodo de 2017, con tasas de variación positivas en todos los tipos de leche. El sacrificio de ganado, por su parte, habría crecido un 11,4% en ese periodo, sobre todo por la excelente evolución del ovino, caprino y porcino, ya que el sacrificio de ganado bovino descendió ligeramente.

Por otro lado, las estimaciones de EPA del primer trimestre muestran descensos en el número de activos en el sector, con tasas de variación negativas tanto en ocupados (-4,7%) como en parados (-18,4%).

En conjunto nuestras estimaciones para 2018 se sitúan en torno al 7,1%, 6,3 puntos por encima del crecimiento medio esperado a nivel nacional.

Aunque es aventurado avanzar cifras de crecimiento para 2019 y 2020 dada la alta dependencia que los cultivos de la región tienen de la climatología, estimamos un descenso del 0,9% para 2019 que corrija levemente el incremento del año actual, y un crecimiento del 1,1% para 2020.

Sector industrial

Al alcanzar el ecuador de 2018, nuestras estimaciones de avance proponen un crecimiento del 2,8% para la industria regional, un punto menos que el correspondiente nacional previsto y dos décimas por encima del crecimiento total de la región. En concreto, los Productos industriales crecerán un 2,7% y dentro de ellos los Bienes intermedios alcanzarán el 3,3% de crecimiento, seguido de los Bienes de consumo con un 2,8% y más desacelerados, los Bienes de equipo con un 2,4%. La rama energética incrementará su valor añadido en un 2,9%.

El Índice de Producción Industrial base 2010 (IPI), con datos hasta abril de 2018, ha experimentado un descenso interanual del 0,2%. El empuje positivo de los Bienes intermedios, 8,3%, y de los de Consumo, 0,9%, no es suficiente para contrarrestar el descenso del 2,9% en los Bienes de equipo y del 15,5% en Energía, rama que se encuentra en descensos interanuales desde hace tres años.

Por su parte, hay 14.703 ocupados más en el primer trimestre de 2018 que en el mismo periodo del año anterior, lo que supone un crecimiento del empleo en un 9,0% en Castilla y León, frente a un 4,1% de crecimiento del empleo industrial en España en dicho periodo. El paro EPA, por su parte, crece en 2.378 personas, con un incremento respecto al mismo trimestre del año anterior de un 22,2%, cifra muy superior a la caída del 0,3% registrada en España.

Respecto al paro registrado en la Industria regional, continúa el decrecimiento que se viene apreciando desde enero de 2014. En concreto, en mayo de 2018 ha alcanzado una tasa anual del -10,8%, con 14.022 personas paradas en el conjunto del sector, 2.031 menos que hace un año.

Por su parte, el Índice de Confianza Empresarial Armonizado (ICEA) en Castilla y León, en el segundo trimestre de 2018, presenta una mejoría de 2,1 puntos respecto al segundo trimestre de 2017.

En cuanto al comercio exterior industrial de la región y con datos acumulados hasta abril de 2018, se observa un crecimiento del 1,1% en las exportaciones y 0,5% en las importaciones, comparando los datos con los de los cuatro primeros meses de 2017. El saldo comercial resulta positivo en 1.056,7 millones de euros en dicho periodo temporal. La tasa de cobertura en el mismo se sitúa en el 122,7%. De nuevo, y aunque en esta ocasión con un crecimiento tan sólo del 1,2% en exportaciones, es la subrama de Material de transporte, debido al peso que tiene en el conjunto de las exportaciones regionales (39,5%), quien más ha contribuido al comportamiento del sector.

Para 2019 esperamos que la Industria en nuestra región mantenga un crecimiento menor al de este año, con una tasa del 2,1%. Todas las subramas moderarán su crecimiento, Bienes de equipo y Energía con un 2,2%, seguidos de Bienes de consumo con un 2,1% y de Bienes intermedios con 1,9% (lo que proporcionará un crecimiento agregado de las Manufacturas del 2,1%), y con la subrama energética creciendo prácticamente al mismo ritmo (2,2%). Esta desaceleración se prevé que pueda continuar en 2020 (1,7%), nuevamente con pérdidas en el impulso de todas las subramas industriales.

Construcción

Para el año 2018, al igual que en la mayoría de las regiones, nuestras predicciones apuntan, para este sector en Castilla y León, a una tasa de crecimiento que superaría ligeramente los cuatro puntos, posicionándose en una zona intermedia respecto al crecimiento del resto de comunidades autónomas.

Con una tasa del 4,1% (tres décimas por debajo de la media nacional) se situaría en la posición más dinámica entre los sectores de la Comunidad, si exceptuamos el sector agrícola.

El mercado de trabajo, en los tres primeros meses del año 2018, mantiene la tendencia creciente marcada desde comienzos del año anterior, con un incremento tanto en el número de activos como de ocupados, aunque ligeramente por debajo de la media nacional. El número de ocupados creció un 5,7% en el primer trimestre respecto al mismo periodo del año anterior, casi un punto por debajo del alcanzado a nivel nacional (6,5%). En tasa interanual, se incrementó un 5,3% (dos décimas por debajo de la nacional). El número de activos, también en el primer trimestre, ha crecido un 2% (frente al 3,9% a nivel nacional) mientras que en tasa interanual su incremento alcanzó el 3,6% (2,4% para España). Por otro lado, es el número de parados el que ha tenido un mejor comportamiento en el primer trimestre del año, con una disminución del 25,3%, más del doble que en el total nacional (-12%); sin embargo, en tasa interanual, el decrecimiento ha estado ligeramente por debajo del nacional (una caída del -13,8% frente al -17,1%).

El sector de la vivienda residencial en la Comunidad de Castilla y León en 2018, continúa la senda de crecimiento de los dos últimos años. Así, en tasa interanual (al mes de febrero), el crecimiento en el número de viviendas visadas proporcionado por el Ministerio de Fomento ha sido de un 17,1%, algo más de un punto por debajo del nivel nacional (18,3%). Las viviendas terminadas rompen por fin, con su trayectoria decreciente de los últimos años, con un crecimiento del 29%, aunque muy por debajo del ritmo nacional, que ha sido del 41,2%.

Respecto al número total de transacciones inmobiliarias aportado por el INE, en los cuatro primeros meses del año, su crecimiento, aun siendo muy relevante, se mantiene claramente por debajo del nacional, con un incremento del total de vivienda del 8,3% frente al 15,7% de la media nacional (en tasa acumulada) y del 10,6% en tasa interanual (seis puntos por debajo del crecimiento nacional). En cuanto a la vivienda protegida, si comparamos los cuatro primeros meses respecto al mismo periodo del año anterior, ha alcanzado un mayor crecimiento que la vivienda libre (del 11,9% y del 7,8% respectivamente), aunque no ocurre lo mismo en tasa interanual (4,5% frente al 11,6%). Lo contrario ocurre a nivel nacional, donde el incremento más elevado ha estado en la vivienda libre tanto en tasa acumulada (16,3%) como en tasa interanual (17,5%). La vivienda libre de nueva construcción se incrementa un 6,9% en tasa interanual (siete puntos por debajo de la nacional que ha crecido un 17,5%) continuando la senda de crecimiento del pasado año, aunque más ralentizada. Por otro lado, la vivienda usada ha crecido, también en tasa interanual, un 11,5% (cinco puntos por debajo de la media nacional).

Sin embargo, al contrario de lo que ocurre a nivel nacional, los precios de la vivienda en Castilla y León no han sufrido todavía grandes cambios. En tasa interanual a mes de marzo, las de la vivienda libre han decrecido un 1%, y sólo las de vivienda de nueva construcción se incrementan en un 0,2%. De igual forma la vivienda protegida mantiene sus precios al incrementarse un 0,1%. Sin embargo, en media nacional, aunque el crecimiento de los precios no ha sido muy elevado, su crecimiento se mueve alrededor del 2,5% para la vivienda libre y del 1,1% para la protegida.

La evolución de las hipotecas en vivienda (con datos del INE hasta el primer trimestre del año) sigue, al igual que en el ámbito nacional, en la tendencia alcista de los dos últimos años, aunque bastante menos acelerada especialmente en lo referente al capital asociado. Así, el número total de hipotecas en vivienda en tasa interanual, ha crecido un 2,6% (8,3% en media nacional) y un 5,3% en el capital (14,8% en media nacional).

Por último, la licitación en el primer trimestre de este año, alcanzó importantes tasas de crecimiento, especialmente en obra civil. El crecimiento de la licitación total en el primer trimestre del año, respecto al mismo período del año anterior, ha sido del 147,5% (165,7% la administración estatal, 232,8% la autonómica y 38,9% la administración local) y en tasa interanual, el crecimiento ha sido del 43,9% (45,2% la administración estatal, 59,1% la autonómica y 26,7% la administración local). Especialmente relevante ha sido el comportamiento en el total de obra civil con un crecimiento del 219% (y un 46,3% la interanual). Esta situación se ha mantenido tanto en ferrocarriles como en carreteras con tasas interanuales del 206,6% y 23,7%, respectivamente. Finalmente, también la licitación en edificación total a mes de marzo, ha crecido en un año un 37,9%, destacando especialmente el crecimiento en edificación sanitaria (260%), en terminales (245,7), vivienda (150,5%) y edificaciones varias (137,3).

Para los dos próximos años, nuestras previsiones para el sector se mantienen en posiciones ligeramente por debajo a las de este año. No esperamos una fuerte reactivación de la obra civil pero sí que se mantenga este crecimiento controlado de la construcción tanto en el sector de la vivienda como en el cumplimiento, al menos, de los proyectos en marcha del tren de alta velocidad hacia el norte (Puebla de Sanabria-Galicia y Burgos-Vitoria).

Así, bajo estas previsiones, en el año 2019, nuestras predicciones apuntan a un crecimiento del 3,8% (seis décimas por encima de la media nacional del sector) liderando el crecimiento en esta comunidad por sectores y manteniéndose entre las cuatro comunidades más dinámicas.

Para el año 2020, nuestras predicciones proponen un crecimiento del 3% (cuatro décimas por encima de la media nacional) lo que supondría seguir liderando el crecimiento sectorial en esta comunidad y manteniendo la misma posición que en 2019 respecto al resto de comunidades.

Sector Servicios

El sector Servicios crecerá en 2018 un 2,2% gracias al comportamiento de todas las ramas. Así, para Transportes y Comunicaciones prevemos una tasa de crecimiento de 2,6%, seguido por Otros servicios venta con 2,4% y por los Servicios de no mercado con 1,5%. Estas cifras suponen una aceleración de todas las ramas en 2 décimas con respecto al crecimiento del año anterior. En términos comparativos, el comportamiento de la región será menos dinámico que el esperado a nivel nacional (2,5%), porque, como es sabido, el sector en Castilla y León es menos cíclico.

Los indicadores a nivel general muestran un comportamiento dispar. Por un lado, frente al crecimiento del 3,4% que experimentó la cifra de negocio de las empresas que operaban en la región en 2017, en los tres primeros meses de este año, el índice acumula tan sólo un crecimiento de un 2,4%. No obstante, el índice del personal ocupado ha mostrado un comportamiento más dinámico con un crecimiento del 1,9% hasta marzo similar al 2,0% con que cerró 2016. A pesar de ello, la información suministrada por la EPA en el primer trimestre del año recoge un comportamiento regresivo en el número de efectivos (-1,9%) frente al fuerte incremento que experimentó el empleo en el sector en 2017 (3,2%).

A nivel de ramas y, dentro de la rama de Transportes y Comunicaciones, el transporte de mercancías aéreo y por carretera también refleja un cierto retroceso. Así, el transporte aéreo, menos relevante en términos de su peso en el total de la actividad, recoge en los primeros cuatro meses del año, un mayor freno que el alcanzado en 2017 (-59,0% en 2018 frente a -14,2% en 2017). Del mismo modo, el transporte por carretera en el primer trimestre del año habría experimentado una pérdida del 7,6% frente al crecimiento del 7,8% registrado en 2017. En contraposición con las mercancías se sitúa el transporte aéreo de pasajeros, para el que se observa un crecimiento muy significativo que alcanza un 20,1% (1,4% en 2017). A este incremento habrían contribuido tanto los pasajeros en vuelos nacionales (18,9%) como en internacionales (38,2%).

Asimismo, la matriculación de turismos y camiones muestra tasas de crecimiento hasta abril positivas, y claramente superiores a las del año anterior, cifrándose en un 10,1% y 15,9%, respectivamente (7,1% y 0,6% en 2017). Sólo la matriculación de autobuses retrocede (-53,8% hasta abril, 37,4% en 2017). Por su parte, el consumo de gasolina y gasóleo, indicadores indirectos de la evolución de la rama, también se habría acelerado, creciendo hasta marzo un 5,9% y un 2,3% frente al 2,2% y 1,4% con el que cerraron 2017.

En cuanto al índice de negocio de las empresas que operan en Castilla y León, aquellas dedicadas a actividades de Transporte y almacenamiento habrían visto retroceder su actividad hasta marzo un 1,2% (4,4% en 2017). Lo mismo ocurre con el índice de actividad de las empresas dedicadas a Información y Comunicaciones para las que en los tres primeros meses del año se registra un retroceso (-0,7%) ligeramente superior al experimentado en 2017 (-0,5%)

El crecimiento en la actividad se refleja en mayor medida en el empleo y sobre todo en las actividades de Información y Comunicaciones. Así, mientras los datos hasta marzo del índice de personal ocupado en las empresas de Transporte y almacenamiento que operan en Castilla y León muestran un crecimiento acumulado de un 1,2% frente al 1,1% en 2017, para las empresas dedicadas a Información y Comunicaciones el crecimiento acumulado en los tres primeros meses del año alcanza el 3% frente al 0,6% en 2017. El aumento de efectivos es aún mayor si se consideran los datos de la EPA, que recogen un crecimiento en el primer trimestre de 2018 del 6,8% para la rama de Información y Comunicaciones en Castilla y León (-7,4% en 2017).

Por lo que se refiere a los indicadores de coyuntura de Otros servicios venta, todas las ramas experimentan hasta marzo sólidos crecimientos, aunque ligeramente inferiores que los observados en 2017. Así, las empresas que más han visto crecer su índice de actividad en los tres primeros meses de 2018 son las dedicadas a Actividades profesionales, científicas y técnicas (9,3% hasta marzo, 10,9% en 2017), seguidas de la Hostelería (6,3% hasta marzo, 4,7% en 2017), de las Actividades administrativas y servicios auxiliares (2,1% hasta marzo, 4,2% en 2017) y, finalmente, de las de Comercio (2,2% hasta marzo, 3,0% en 2017).

A pesar del aumento en el índice de actividad de las empresas de Comercio, los datos del comercio minorista muestran un comportamiento dispar. Mientras el índice de Alimentación y de bienes de Equipamiento personal cae en el mes de Abril (último dato disponible), con respecto al mismo mes del año anterior, un 1,3% y un 8,9%, respectivamente, el índice de bienes de Equipamiento del hogar y de los englobados en Otros crecen un 3,5% y 1,4%, respectivamente.

El motor de la rama sigue siendo la actividad turística, aunque haya experimentado un ligero retroceso en los cuatro primeros meses del año, tanto en términos de número de viajeros (-1,6%) como de pernoctaciones (-0,7%). Hay que tener en cuenta que en el año 2017 la actividad experimentó una fuerte expansión con un crecimiento del 12,7% en el número de viajeros y de un 11,8% en el de pernoctaciones y, por tanto, esas ligeras pérdidas, observadas sólo en el turismo nacional, implican un alto nivel de actividad que esperamos siga creciendo a lo largo del año.

Por lo que se refiere al sector financiero, aún no se dispone de información relativa a los créditos y depósitos del sistema bancario para el primer trimestre del año. Los datos del cuarto trimestre de 2017 recogen el mantenimiento de la restricción del crédito, sobre todo al sector público (-15,6%; -3,5% al sector privado). Por el lado de los depósitos, los datos del cuarto trimestre de 2017 reflejan un crecimiento del 1,6% al que ha contribuido fundamentalmente el sector público (6,0%) y en menor medida el privado (1,4%).

En esta rama, la evolución del empleo es desigual. Los datos del primer trimestre de la EPA muestran crecimientos significativos superiores a los del año anterior en el número de ocupados de las Actividades Inmobiliarias (9,7%), en las Actividades profesionales, científicas y técnicas, actividades administrativas y servicios auxiliares a la empresa (1,2%). Por el contrario, se observan retrocesos en el número de efectivos en las Actividades financieras y de seguros (-30,9%), en Comercio, reparación de vehículos, transporte y almacenamiento y hostelería (-5,4%) y en las Actividades artísticas, recreativas y de entretenimiento y hogares como empleadores domésticos (-3,5%).

En línea con el escenario general de crecimiento, pero a un ritmo ligeramente más acelerado, esperamos que el valor añadido de los Servicios de No Mercado crezca en 2018 un 1,5%, 2 décimas por encima del de 2017. Detrás de este escenario se encuentra la puesta en marcha de ciertas inversiones por parte de la Administración Pública local, regional y nacional. A pesar de ello, el empleo, según datos del primer trimestre de la EPA en la rama de Administración pública y defensa, Seguridad Social, educación, actividades sanitarias y de servicios sociales ha mostrado un crecimiento de tan sólo el 1,1% frente al 2,4% con el que cerró 2017.

Para 2019, esperamos una ligera desaceleración del sector. Así, el crecimiento global se estima en un 1,8%, con una tasa del 2,5% para Transportes y Comunicaciones, del 2,0% para Otros servicios venta y del 1,2% para los Servicios de No mercado. La predicción para 2020 volvería a situar al sector en un ritmo ligeramente más acelerado, con una tasa de crecimiento del 1,9%, desglosada en tasas del 2,5% para Transportes y Comunicaciones, del 2,1% para Otros servicios venta y del 1,3% para los Servicios de No mercado. En ambos años, el crecimiento del sector seguirá estando por debajo de la media nacional.